Eduación Financiera

4 claves para tu perfil

Ya llegaste a tu meta de ahorro, ¡felicidades! ahora a dar el salto a inversionista, pero antes tienes que definir cuál es tu perfil. Si dudaste, te compartimos 4 puntos que te ayudarán en esta parte tan importante para seguir adelante con tus objetivos financieros.

Salud, dinero y amor, son los tres deseos de cualquier persona, pero a la hora de ver los costos para cumplirlos ahí es donde cambian las cosas y eso tiene mucho que ver con tu perfil de inversión.

Por eso es importante conocer el comprometimiento que una persona está dispuesta a asumir para cumplir sus metas financieras.

Las clasificaciones más comunes de los perfiles de inversionistas son: el conservador, arriesgado y moderado.

Para descubrir a cuál perfil te encajas te puedes basar en 4 claves; toma nota para que lo pongas en práctica.

1. Conoce tus límites
Para empezar a armar el rompecabezas, lo primero es tener claro el tiempo que el dinero va a trabajar por ti.

En inversión, los plazos se clasifican en tres categorías:
● Corto que es menor a un año.
● Mediano de uno a 10 años
● Largo plazo, más de 10 años

Durante ese tiempo tienes que olvidarte del dinero porque va a estar moviéndose, a través de los instrumentos que elijas.

2. Cuándo necesitas tu dinero
En este caso hay que saber qué tan rápido necesitas transformar tu inversión en efectivo. Por ejemplo, si ya sabes que vas a comprar un carro en tres meses entonces estamos ante una inversión de alta liquidez, porque significa que puedes obtener el dinero en ese poquísimo tiempo.

En el otro extremo, cuando estamos ante una baja liquidez, significa que puede tomar tiempo encontrar un comprador y completar el proceso de venta.

Hay otra clasificación que se conoce como inversiones ilíquidas, es decir, no podrás obtener tus recursos hasta cierta fecha o evento en particular.

3. En busca del equilibrio
El riesgo y la rentabilidad de una inversión es el acto de equilibrio del inversionista. Aunque hay la idea que a mayor riesgo mayores serán los retornos que podemos lograr.

Entonces, ¿cómo tenemos equilibrio? La diversificación es la vara que sostiene el equilibrista para no perder el piso. De esa forma, cuando desarrollas la habilidad de lograr un portafolio diversificado anulas o compensas los riesgos individuales que son propios de ciertos activos.

4. Que trabaje el dinero.
Una idea que compartió José Ignacio Torres H Mantecón, director de operaciones de Vector Casa de Bolsa, fue que el mayor riesgo de una inversión es no alcanzar el rendimiento esperado.

Saber qué rendimiento quieres lograr es uno de los factores que definen tu perfil de inversión.

Para saber si estás alcanzado la rentabilidad de tu inversión, puedes medirlo es con el benchmark, que es un índice que se toma como referencia para evaluar el comportamiento de una cartera de inversiones.

Un ejemplo sencillo es comparar el índice de la bolsa mexicana de valores cuando la cartera de inversión se compone de acciones que cotizan en ese mercado.

Recuerda que las características de cada inversionista determinan su nivel de comprometimiento en un cierto periodo. Conocer tu perfil es el primer paso para tener una inversión exitosa.

Fuente: Vector, Gestión, El Economista

 
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