Noticias

El apoyo de Estados Unidos a Ucrania aumenta la tensión con Rusia

Tras más de tres meses de conflicto armado, la guerra en Ucrania sigue provocando tensiones diplomáticas entre las potencias del mundo. El último capítulo lo ha protagonizado Estados Unidos quien se comprometió a enviar más de 700 millones de dólares en apoyo militar, económico y humanitario al gobierno ucraniano.

La medida ha generado dudas acerca de su efectividad para terminar la guerra. El mismo presidente estadounidense, Joe Biden, admite que más armas no son sinónimo de paz y que el conflicto sólo puede acabar a través de la vía diplomática. Sin embargo, argumenta que para llegar a un acuerdo diplomático es necesario que Ucrania tenga más poder en la mesa de negociaciones.

“He decidido que proporcionaremos a los ucranianos sistemas de cohetes y municiones más avanzados que les permitirán atacar con mayor precisión objetivos clave en el campo de batalla”, escribió Biden para un editorial en el New York Times.

En el nuevo paquete de apoyo destacan misiles guiados por satélite que tienen un alcance de hasta 80 kilómetros. El sistema de lanzamiento puede desplazarse a bordo de un vehículo, lo que le da una gran movilidad en el terreno de combate. Esto es lo que más polémica ha provocado ya que se podrían utilizar para atacar directamente el territorio ruso. Es por eso que Biden hizo énfasis en que el acuerdo con Ucrania conlleva un compromiso de sólo utilizar estas armas como un medio de defensa. 

La intención de Estados Unidos desde el principio ha sido no tomar un rol activo para evitar un conflicto nuclear. El problema es que Rusia piensa que ya se pasó de la raya. Justo después del anuncio de Biden, el Gobierno de Vladimir Putin lanzó una advertencia de que este tipo de acciones aumentan el riesgo de una “confrontación directa” entre las potencias. Más que eso, advierte que sólo le está echando “leña al fuego” y dificulta las posibilidades de retomar las negociaciones de paz.

Para intentar calmar las aguas, los estadounidenses han hecho un esfuerzo en decir que no buscan iniciar un conflicto directo. Por ejemplo, el artículo que publicó Biden en la prensa se titula ‘Lo que Estados Unidos hará y no hará en Ucrania’. Entre las aclaraciones que hace el presidente destaca que no buscan derrocar a Putin, pero sí que Rusia pague un alto precio por sus acciones para enviar un mensaje claro a posibles futuros agresores.