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Lo abandonaron 4 años en un buque a la deriva

En julio del 2017, el buque de carga general MV Aman encalló en el fondeadero de Suez, en Egipto, debido al mal tiempo. 

Mohammad Aisha llevaba dos meses a bordo como el oficial en jefe. 

En el buque de carga fueron encontrados equipos de seguridad y certificados de clasificación vencidos, por lo que fue retenido y un tribunal lo declaró a Aisha “representante legal” de la nave que se había quedado a la deriva mientras se resolvía el problema.

Sin embargo, los contratistas libaneses del barco no pagaron el combustible y los propietarios del MV Aman, en Baréin, empezaron a experimentar dificultades financieras.

Eso básicamente condenó a Aisha a una prisión flotante, porque el hombre de origen sirio, no podría abandonar el carguero más que para ir a buscar agua o comida a la orilla. Su única llave para abandonar el barco era que éste se vendiera… y pasaron cuatro años sin que esto sucediera.

Cuatro crueles años atrapado en esa prisión flotante. 

Reportes de varios medios y organizaciones no gubernamentales refieren que la salud física y mental del hombre se deterioró un poco cada día. 

Durante ese tiempo, Aisha no tuvo acceso a electricidad ni luz. 

Tenía que nadar hasta la orilla para conseguir cosas básicas como comida y agua, arriesgando su vida cada vez que lo hacía.

“He tenido que nadar hasta la orilla cada pocos días para conseguir comida y agua y para cargar mi teléfono. Estos días, llegar a la orilla pone en peligro mi vida debido al frío y a mi mal estado de salud (casi me ahogo varias veces)”, detalló Aisha en una entrevista para la BBC.

Pero según la ley poco había que hacer. El MV Aman es su problema, y sólo su problema. Al menos hasta que lo sea de otra persona.

Hace unas semanas, durante el bloqueo del gigantesco buque Ever Given, Aisha contó decenas de barcos esperando a que se aliviara el atasco.

Finalmente, hace unos días las autoridades decidieron liberarlo de la responsabilidad y permitirle volver a su país, Siria.

Lo terrible es que por sorprendente que parezca esta historia, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, actualmente hay 250 casos activos de abandono de barcos y marineros alrededor del mundo. Atrapados en sus propias prisiones flotantes.

 
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