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¿Por qué el petróleo registró precios negativos?

La semana pasada sucedió algo inédito en los mercados financieros: el precio del contrato de mayo para el barril de petróleo West Texas Intermediate cerró en un valor negativo de -37.66 dólares. 

Un reporte del Departamento de Investigación de Materias Primas del banco de inversión Goldman Sachs refiere que este fenómeno obedece completamente a las restricciones que implica intercambiar futuros a punto de expirar. Sin embargo, el análisis admite que los precios negativos también representan un síntoma de un exceso de oferta sin precedentes en el mercado petrolero, una situación que se ha conjugado con una saturación de la capacidad de almacenamiento de hidrocarburos a nivel global. 

En términos prácticos, un precio negativo refleja la voluntad de un vendedor a pagar dinero para que alguien transporte y resguarde el commodity

En el caso específico del mercado petrolero, la situación en la que un contrato próximo a expirar cotiza a un valor inferior que el de un contrato que termina en el plazo posterior es conocida como Contango. Es decir, un escenario en el que el contrato de mayo es más barato que el contrato de junio porque el mercado considera que, en el largo plazo, el precio del petróleo crecerá. El concepto es importante porque ayuda a entender la dinámica que derivó en el fenómeno de precios negativos. 

Para mantener sus posiciones en largo en el mercado petrolero, los inversionistas de futuros deben vender sus contratos que están próximos a expirar y comprar contratos de nuevos plazos. En ese sentido, están dispuestos, hasta cierto punto, a pagar por vender sus contratos  de mayo, con la finalidad de que no reciban el barril de petróleo crudo de manera física. 

El fenómeno de precio negativo responde al hecho de que, de acuerdo a Goldman Sachs, la capacidad de almacenamiento de petróleo de Cushing (donde se asientan las transacciones del barril West Texas Intermediate) se encuentra en un nivel de 77%. Esta restricción vuelve “menos deseables” los contratos de mayo, que expiraban al día siguiente de la fecha en que se registraron los valores negativos. 

Esta dinámica se exacerbó precisamente en esta fecha debido a que un número significativo de índices de materias primas y ETFs realizaron la renovación de sus posiciones en largo. 

El consenso de analistas no descarta que el fenómeno de precios negativos pueda repetirse en el futuro próximo.

 
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