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Se detiene la baja – Nota Reforma

Rodolfo Navarrete Vargas

El jueves pasado, Banxico sorprendió al mercado al no bajar la tasa de referencia como todo el mundo esperaba. La dejó en 4.25%, bajo el argumento de que era necesario hacer una pausa para confirmar una trayectoria convergente de la inflación a la meta, por lo que bajo las actuales circunstancias inflacionarias parece que esta será prolongada.

Como se sabe, la inflación de octubre se ubicó en 4.09% anual y muestra una clara desviación con respecto a la trayectoria que le ha fijado el Banco de México, pero no porque la inflación haya empeorado, sino porque la trayectoria trazada disminuyó de 3.9% en el tercer trimestre a 3.7% en el cuarto.

Es más, si uno compara la inflación al momento de la reunión de política monetaria anterior (24 de septiembre) con la que se tenía al jueves de la semana pasada, fácilmente puede concluir que en dicho lapso no solo no se deterioró, sino que incluso mejoró en el margen. Pero ese no es problema. El problema es que al inicio del cuarto trimestre la inflación debería estar enfilándose hacia la trayectoria trazada del 3.7% promedio para el trimestre.

Si bien, tal como señala el Banxico, la inflación que estamos viviendo es un fenómeno de corto plazo y obedece en lo fundamental a problemas de oferta, se ve difícil que pueda converger a niveles “normales” antes del fin de año, por lo que, al menos por el momento, habría pensar que ha finalizado la etapa del relajamiento monetario.

Al haberse ubicado en octubre en 4.09%, se ha complicado la posibilidad de que la inflación pueda lograr el 3.7% objetivo promedio en el trimestre fijado por el Banxico. Para alcanzarlo, la inflación de los últimos dos meses del año debería acumular 0.6%, cifra muy inferior al 1.4% registrado en promedio para dicho periodo en los últimos 10 años. Es más, tomando en cuenta las estimaciones del promedio de los especialistas encuestados por el Banxico, se espera que la inflación de noviembre se ubique en 0.74% y en 0.51% en diciembre, con lo que las cifras anuales pasarían de 4.09% en octubre a 4.02% en noviembre y 3.97% en diciembre, de modo que el promedio trimestral sería de 3.93%, por encima del 3.7% objetivo, lo que refuerza la idea de que no habrán más bajas de la tasa de referencia en lo que resta del presente año.

Esta no es una buena noticia para los mercados y la economía mexicana, sobre todo en circunstancias en que el mundo se prepara para enfrentar la segunda ola del coronavirus y los bancos centrales de países desarrollados alistan sus herramientas para tratar de frenar sus consecuencias. El rebrote del COVID o la segunda ola está adquiriendo características alarmantes. En Francia, por ejemplo, el número de contaminados durante la primera ola alcanzó un máximo diario de cerca de 7,000 y hoy está bordeando los 14,000, mientras que, en Estados Unidos, California se convirtió en el segundo estado con más de un millón de contaminados, avanzando también hacia la segunda ola. A consecuencia de ello, los indicadores económicos, sobretodo de Europa y en particular los del sector servicios están entrando en zona de contracción.

Ante estos eventos, el mismo jueves de la semana pasada, el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, dijo que los próximos meses podrían ser desafiantes para la economía a pesar de las vacunas contra el COVID. Reiteró que es probable que tanto el Congreso como el FED tengan que hacer mucho más para ayudar a la economía. Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, dijo que reforzará fuertemente los estímulos en diciembre con el objeto de mantener el apoyo a la economía en la segunda ola del COVID. Todo esto después de que el banco de Inglaterra, una semana antes, dictaminara incrementar de 745 a 895 mil millones de libras su programa de compra de activos.

En México estamos en víspera de entrar a la segunda ola del COVID con consecuencias que no se alcanza a vislumbrar, no sólo por el desconocimiento de la magnitud que podrá tomar la epidemia, sino también por el papel que jugará la política económica.

Director de Análisis y Estrategias de Inversión Vector Casa de Bolsa
Fuente: Reforma